
A lo largo de la historia se ha hablado de relaciones sexuales entre seres humanos y seres sobrenaturales. Uno de los ejemplos son los incubos y sucubos, espíritus o demonios con apariencia masculina y femenina, que mantenían relaciones sexuales con mujeres y hombres respectivamente, según explicaba la tradición popular. A partir de los avances de la psicología, que se produjeron de forma notable en los años 60, se desmintieron estas creencias populares, aún defendidas por algunos sectores más tradicionales. Fue a partir de entonces como varias personas comenzaron a explicar que sufrían abusos sexuales por parte de seres sobrenaturales, como el caso de Carla Moran, que fue utilizado para la realización de una película El ente en 1982.
En 1974, Carla Moran, conocida también como Diana Doris para ocultar su identidad entonces, acudió a la Universidad de Parapsicología de California. Explicó que por las noches era violada por un ente. Los doctores asociaron los hechos explicados a un desorden mental, pero pronto cambiaron su opinión al respecto. Carla les mostró heridas que había sufrido, heridas que llegaban hasta la zona genital.
Debido a ello, y a que incluso los tres hijos de Carla, ella era viuda, habían visto los extraños sucesos en primera persona, un equipo de investigación se instalo en su casa para averiguar que estaba sucediendo. Allí el equipo dijo ser testigo de unas esferas luminosas y realizaron unas fotografías que se convirtieron en todo un fenómeno.


Los doctores quedaron totalmente desconcertados, Carla fue exorcizada en varias ocasiones, sin conseguir mejoría alguno, y sufrió tres embarazos psicológicos.
Tras una sesión de hipnosis, descubrieron que la joven viuda había sido violada cuando era pequeña por su padre. Al fallecer su marido fue cuando comenzó a sufrir los “ataques”. Parecía que se había resuelto el caso, pero fue a partir de entonces cuando realmente se abrió el debate, sobre si todo lo sucedido lo había producido en realidad la mente de Carla o eran hechos producidos por seres sobrenaturales.
Tras lo sucedido, Carla se fue a vivir a Texas, allí volvió a sufrir de nuevo ataques, hasta que dejo de sufrirlos y vivió tranquilamente. Finalmente, Moran murió el 25 julio de 2006 de cáncer.
Este es un breve artículo sobre lo que sucedió, encontraréis más información aquí. El hecho es que este caso llevó a la realización de la película El Ente una de las películas más impactantes del cine de terror, y una de las mejores sobre el subgénero de los “espíritus”.